Consejos para vender en Internet

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Ponte a trabajar donde menos te cueste.

“No alquiles una oficina si, al principio, puedes trabajar en la cochera de un familiar y empezar a investigar las paginas para comprar y vender, paginas de segunda mano y hasta anunciar gratis”.

No puedes empezar un proyecto de comercio electrónico ambicioso a medio gas.

“Dedícate a él al 100%. Dedícale el mayor número de horas al principio para meter la mayor cantidad de productos posibles”.

Mete en la web la máxima cantidad de productos posible de cada proveedor con el objetivo de conseguir portes pagados con tu proveedor.

“Porque si a un proveedor le compras poco y además, como no quieres tener stock, le haces muchos pequeños pedidos, te puedes encontrar con alguno  que te exija un pedido mínimo o directamente no te sirva”.

Piensa en un proyecto de ámbito global.

“No pienses que lo montas para vender en tu provincia o en la península. Encontrarás alguna norma que te impida vender en una determinada zona, pero, en principio, móntalo para vender en todo el mundo”.

Ofrece todos los medios de pago posibles.

“Cada medio que no pongas, habrá alguien que te dejará de comprar. Por ejemplo, si los que quieren pagar con Paypal les quita ese medio de pago, la mitad te pagará con tarjeta y la otra mitad se
irá a comprar a otro sitio web”.

Pide a los clientes sólo los datos que sean imprescindibles para el acto de compra.

“Que no sea obligatorio registrarse. Que se registren si quieren. A lo mejor un cliente sólo quiere hacer una compra puntual para un regalo. Pide únicamente los datos necesarios para el pago y el envío del pedido”.

Sencillez al máximo.

“Que la página sea intuitiva. Que se pueda comprar sin tener que leer, sin necesidad de saber idiomas. Que el proceso de compra sea lo más corto y sencillo posible. A más pasos, más abandonos y menos ventas. Que se pueda ver una foto grande del producto, el precio de compra y los gastos de IVA y portes bien claros para que el cliente no se lleve sorpresas de última hora”.

Cuida a los proveedores (fabricantes, distribuidores, empresas de transportes, bancos, etc.)

“mejor que a tu madre. Págales siempre pronto y puntual. Te tratarán bien a ti. Es lo que llamo el proveedor cómodo”.

Envuelve muy bien los pedidos para evitar problemas, y que haya el menor número de roturas y devoluciones.

“Hazlo siempre de tal forma que, aunque se pongan a jugar al fútbol con un paquete tuyo, no le pase nada al producto que va dentro. Cuantas menos incidencias tengas, más posibilidades tendrás de conseguir mejores precios con las empresas de transporte”.

Cuida a tus clientes con la gestión de las incidencias.

“Si el cliente no recibe el producto o en malas condiciones, lo primero que debes hacer es agachar las orejas, pedirle disculpas y enviarle cuanto antes otro producto sin coste. Ya arreglarás el incidente con la empresa de transportes. Imagina un cliente de Helsinki que recibe el paquete roto y el producto dañado. Estará cabreado, porque pagó el producto cuando lo pidió. Si al cliente le respondes cuanto antes, te disculpas y le envías otro producto, pasarás de un cliente cabreado a otro contento y a un prescriptor de la calidad de tu servicio. La profesionalidad no se demuestra con enviar en 24 horas y a precio competitivo, sino con la resolución de las incidencias. Además, muchos de los que te compran no te conocen y si no han quedado contentos, te pondrán mal en los foros”.

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