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De Keith Richards a Gabo: por qué los bares (y la cerveza) son una fuente inagotable de inspiración

“Íbamos para todo cuanto precisábamos. Cuando teníamos sed, claro, y cuando teníamos apetito, y cuando estábamos fallecidos de cansancio. Íbamos cuando estábamos contentos, a festejar, y en qué momento estábamos tristes, a quedarnos mudos… Íbamos, sobre todo, cuando deseábamos que nos encontrasen”. No hay una elegía mayor a los bares que la que plasmó el escritor J. R. Moehringuer en El bar de las grandes esperanzas. Ni tampoco un resumen mejor de nuestro amor por las barras gastadas y las cervezas importadas. Por el hecho de que en ellos todos hemos encontrado un hogar y, sobre todo, un sitio de encuentros y confidencias. ¿Quizá se os ocurre un escenario mejor?

Fue allá, en el madrileño bar Picnic, donde Benjamín Prado le descubrió a Joaquín Sabina el secreto de los Rolling Stones para proseguir haciendo canciones. “Entrevisté a Keith Richards dos veces y fue muy jocoso. Le pregunté, exactamente, de qué manera eran capaces tras cincuenta y tantos años de continuar haciendo temas fantásticos. Y me dijo: “Muy simple. Mick y hacemos las letras, las músicas y los arreglos. Y, en ocasiones, dejamos que Ronnie mande un fax”, recordaba el versista, con una cerveza artesanal en la mano. “Asimismo Tom Waits, cuando le preguntaban si le demandaba sentido del humor a sus músicos, decía: “Naturalmente, les cuento un chiste y quien no se ría, a la calle”, comentaba Sabina.De Keith Richards a Gabo: por qué los bares (y la cerveza) son una fuente inagotable de inspiración

De Keith Richards a Gabo: por qué razón los bares (y la cerveza) son una fuente inacabable de inspiración
Pues los bares son el comienzo de grandes historias, Joaquín Sabina y Benjamín Prado han escogido este escenario para entretejer conversaciones y anécdotas de una vida de amistad y trabajo. “Toda la literatura de España está escrita en bares. Es una literatura de cafés, como cuenta Cela en La Colmena. Eso de redactar en casa es un invento del siglo veinte”, apunta Prado, esta vez en el lounge Amalavida. “Por el hecho de que en las casas no había calefacción y se encerraban en el café. Además de esto, se podía estar con un vaso de agua y un mondadientes de dientes 7 horas sin consumir nada”, le responde su amigo, al que en tantas ocasiones han servido como inspiración. “Yo creo que desde el momento en que me encerré en mi casa mis canciones son peores. Escribí todas y cada una en los bares y un día, con Gabriel García Marquez, hasta nos echaron de uno”, bromea Sabina.

Y de eso trata mil novecientos seis Historias tras una cerveza, una serie de conversaciones entre los dos artistas en los locales más simbólicos de la capital de España. Siempre y en todo momento, en torno a unas mil novecientos seis. “Creo que la cerveza es la bebida más sociable que existe, pues no es muy alcohólica, no está tan vilipendiada como las otras y siempre y en toda circunstancia te aporta cierta alegría”, apunta Sabina. Si bien esta es solo una consideración de tantas que han tenido sobre la popular bebida. Por poner un ejemplo, como comenta Prado, su familiaridad: “La cerveza es muy de amigos y de charla. La gente le va poniendo nombres muy familiares: una chela, una cerveza”. O bien su repercusión en la poesía: “Bukowski es un enorme bebedor de cerveza y Robert Louis Stevenson tiene un poema a la cerveza en el que la llama ‘el secreto de la bebida”.

Lo que no es ningún secreto es que la cerveza siempre y en toda circunstancia ha sido una buena disculpa para reunirse y dejarse llevar. Y a lo largo de estas últimas semanas, las confidencias sin tapujos de Benjamín Prado y Joaquín Sabina han podido escucharse en 6 bares de Madrid: Picnic, Jazz Bar, Amalavida, Palosanto, Viralata y Abonavida. Curiosidades sobre el jazz, la literatura, los bares, la poesía, la música y, evidentemente, la cerveza. Unas conversaciones que al fin están libres en la página web de mil novecientos seis Historias tras una cerveza, y en Podium Podcast para escucharlas desde cualquier lugar. Pues no tienen desperdicio.

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